| Informe tranquilizador del equipo científico del Colegio de Médicos de Valencia sobre la gripe A |
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| Viernes, 17 de Julio de 2009 22:11 |
Valencia 17/07/2009 El Consejo Asesor Científico del Colegio de Médicos de Valencia ha presentado el informe 'Perspectivas para el otoño con el nuevo virus Influenza A H1N1', en un acto en el que los especialistas destacaron la importancia de difundir un mensaje de tranquilidad a la población puesto que, con los datos actuales, la previsión es que el virus no cambie hacia una mayor agresividad y que la situación sea similar a la del día de hoy.A esta presentación, en la que participaron el presidente del citado Consejo Asesor, Carlos Paredes Cencillo, y el coautor del informe, Juan García de Lomas, neumólogo del Hospital Clínico Universitario de Valencia, experto nacional y mundial en Microbiología y Catedrático de esta especialidad en la Facultad de Medicina de Valencia, los especialistas vaticinaron la previsión de que el próximo otoño nos encontremos con una situación similar a la actual. Según explica el informe, las tres pandemias que ocurrieron en el siglo pasado fueron provocadas por virus que tenían hemaglutininas distintas (H1, H2 y H3, respectivamente), siendo la presente causada por un H1N1 que recuerda al que provocó la primera pandemia del siglo pasado, o de su descendiente que causa gripe estacional cada año. Sin embargo, aseguraron que no es el mismo virus, al diferir en la hemaglutinina respecto al virus Influenza A H1N1, que nos infecta cada temporada gripal anual y que, por ello, se extiende más en la población. Lo que no quiere decir, según los autores del este trabajo, que pueda provocar un gran perjuicio a los infectados, sino que únicamente se traducirá en un mayor número de individuos que padecerán la gripe, en general de forma benigna como ocurre cada año con la gripe estacional. Virus no muy agresivo Este virus, a diferencia de lo que ocurrió con el virus Influenza A H1N1 que causó la pandemia de 1918, no es muy agresivo y los casos de infecciones que está produciendo, en su gran mayoría, se caracterizan por cuadros clínicos leves y las perspectivas de futuro es que, salvo un cambio imprevisto que con los virus de la gripe nunca se pueden excluir, continúe siendo así. Aunque la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) suele afirmar que su comportamiento futuro no se puede predecir o que se conoce lo que puede ocurrir tras la cocirculación en el hemisferio Sur con los virus de la gripe estacional, los expertos del Colegio de Médicos de Valencia opinan que su previsión, de cara a un futuro a medio plazo, esta basada en la evidencia de que la agresividad (alta patogenicidad) de los virus Influenza está relacionada con su capacidad para multiplicarse únicamente en el aparato respiratorio o también indistintamente en otros órganos. Mortalidad del virus y tratamiento farmacológico En relación con la mortalidad que causa y puede causar el nuevo virus H1N1, los doctores cuentan también con la experiencia de lo sucedido hasta ahora, con tasas de letalidad globales por debajo del 0,2 por ciento de los afectados, que son las mismas que ocurrieron anteriormente. Sólo en algunos países, como ocurrió en México o como está ocurriendo en Argentina esas tasas son superiores y pueden ser motivadas por un sesgo en el estudio diagnóstico de laboratorio de los casos más graves sin incluir a todos los casos, o bien a un desconcierto sanitario que haya impedido atender mejor a los casos. Actualmente, el virus es sensible a uno de los dos grupos de antivirales existentes con actividad frente al virus Influenza, los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir -Tamiflú y zanamivir -Relenza-). La actividad de estos fármacos no se ha visto comprometida a pesar de los más de dos meses que se llevan utilizando frente a este virus. Es cierto que la actividad de oseltamivir frente al virus Influenza A H1N1-estacional ha disminuido pero, en todo caso, estos continuarían siendo sensibles a zanamivir como se está observando actualmente con los virus Influenza A H1N1 estacionales. Asimismo, la vacuna se prevé que esté disponible a finales de otoño o principios del invierno, y dada su disponibilidad limitada previsible, deberá ser utilizada en las personas de mayor riesgo. Fuente: ACTA SANITARIA |